viernes, 20 de julio de 2007

El día que el muro cayó

Ayer fue un día impresionante en el hospital sin parar ni un momento, hoy me he tirado toda la mañana sentado en una silla escuchando las hazañas y desventuras de más de uno que tenía ganas de hablar. Pero el momento de la abuelaza con el trastorno obsesivo compulsivo de caracter hipocondriaco quedará en mi memoria para los anales de la Historia de este ser que escribe. En realidad no nos ha mentido, ha dicho que ya que estaba alli la teniamos que escuchar (amenazandonos la abuela...). Tres cuartos de hora de reloj con la boca abierta ante las palabras que brotaban de la boca de la señora en cuestión. Ahora que en el momento que nos hemos levantado la cirujana y yo para explorar su abdomen y la sobrina q la acompañaba nos ha dicho en voz baja "tened paciencia, por favor" se me ha venido el mundo encima. Envejecer es duro, sobre todo se refleja en la familia que es la que tiene que aguantar manías y enfermedades. Pero, y para la persona que lo vive desde dentro, que ve que se agotan los días, que sus amigos han muerto, que su salud ya no es ni un cuarto de lo que era, que los veinte años ya son solo un vago recuerdo. Espero ser uno de esos abuelos que tienen ganas de comerse el mundo hasta en el ultimo suspiro pese a las inclemencias del tiempo (no del atmosférico). Hablemos de cosas más alegres, que con este cielo tan azul no se puede uno apenar, no pega estar triste.

Finalmente pude ver La vida de los Otros y lo confirmo, es una obra maestra. Va creciendo poco a poco hasta que te atrapa la historia por completo. Me parece terrible la situación, que te espien y anoten todas tus palabras. Parece mentira que hayan pasado ciertas cosas a lo largo de nuestra Historia. Se le plantéa a uno de los personajes si quiere seguir con la persona que quiere o con su carrera profesional q es por lo que ha luchado y en lo que es buena. Asusta un poco que haya que escoger caminos, que si decides uno u otro la persona en la que te transformarás será completamente distinta.


Me hace también gracia que las buenas peliculas alemanas tengan siempre como fondo la caida del muro de Berlín al igual que las españolas la Guerra Civil. Hay ciertas cosas que no se nos deben de olvidar. Me parece muy triste que en la ESO no se llegue a la Guerra Civil en la clase de Historia y ni tan si quiera se hable de la caida del muro (1989, os acordais aunque sea levemente?). Me viene a la cabeza cuando vi pedazos del muro en la Expo 92 y mi padre flipándolo mientras yo no lograba darme cuenta de la magnitud de aquellos pedruscos pintados de colores por un lado. Como me hubiese gustado estar allí la noche que se abrieron las puertas de la Puerta de Brandemburgo y la gente descargaba toda la rabia acumulada a martillazos contra el dichoso muro.


Después de esta parrafada histórica me voy, a cenar, a un sitio con vistas al mar. Y luego de cervezas para celebrar lo que sea, da igual. Ya da igual.


7 comentarios:

Ilsa detrás de la pared 20 de julio de 2007, 19:34  

Celebra siempre todo, cuore, sing when you're winning!

Mj 20 de julio de 2007, 20:34  

Cuando vayas a Berlín, busca unos guías que hay, gratuitos, que te enseñan la parte histórica de la ciudad durante 6horas y sólo cobran lo que puedas darles.
El final es apoteósico: la caida del muro de Berlín con todos sus detalles. Recuerdo haberlo escuchado tan atentamente que se me saltaron las lágrimas...

Sofi 20 de julio de 2007, 23:28  

Jo... aún me acuerdo de lo que estaba haciendo ese día... era el cumple de mi amiga Marta (8 añitos) y estábamos jugando al escondite en la plaza de debajo de mi casa... cuando subí era la hora del Telediario y estaban saliendo las imágenes... jejeje... es curioso cómo se nos queda grabado todo lo que rodea a un hecho histórico...

BESOTES (quiero hospital... )

Sofi 20 de julio de 2007, 23:28  
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sofi 20 de julio de 2007, 23:28  
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sofi 21 de julio de 2007, 17:02  

Los dos suprimidos soy yo... que no sé por qué salió mi mensaje por triplicado!! CIAO!

Ingrávida 7 de agosto de 2007, 13:11  

Yo tb recuerdo cuando cayó el muro...Además mi padre fue para allá y me trajo uno de esos trocitos de hormigón de colores, contandome historias de ciudades partidas que yo entonces no entendía... Años más tarde he ido yo misma y la ciudad me tuvo cuatro días a flor de piel. Se respira la historia en cada rincón, en todas partes sientes las cicatrices, el dolor. Pero también te llega la fuerza del que sobrevive, avanza a cada paso y gana. Joooo, yo quiero volver!!! Y si cumplimos los 23 YA? jajaja

Algún día te contaré historias de mis abuelas, las dos son (bueno, una ya no está...) de esas que aún les duran las ganas de comerse el mundo. Me quito el sombrero por ello.

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