martes, 17 de abril de 2007

El día que vine al mundo


"Tú no puedes volver atrás porque la vida ya te empuja como un aullido interminable"
Palabras para Julia de José Agustín Goytisolo


LLegué al mundo en Enero. Mi padre dice que nunca ha pasado tanto frio como esos días previos a mi nacimiento. No quería salir, lo sé. Ya era complicado desde el principio, no me gustan los atajos ni los caminos más cortos. Para salir tuvieron que abrir el vientre de mi madre, llegaba con complicaciones pero mi madre ya sabía que podía pasar. Eran las 7 menos cuarto de la tarde cuando me sacaron, mi madre no me pudo ver en bastante tiempo debido a la anestesia general. Lloré poco. Mi padre me ha contado que él me vió recién sacado, sucio, en el pasillo. Me subieron a la habitación antes que a mi madre, desde la ventana de la habitación se podía ver el mar (mi mar). Dicen que una vez que ya estaba en la habitación yo no paraba de llorar, y es más, que no me callé hasta que me pusieron una manta. Ahora nunca tengo frio, o finjo no tenerlo.


Hoy he estado en Obstetricia desde las 10.30 hasta las 22.30. He visto venir al mundo a 5 niños (todos varones). 4 por parto natural y una cesárea (me hacía especial ilusión ver una por aquello de ser como nací yo). Hoy ha sido uno de esos días que no se pueden olvidar, por eso lo escribo pese al cansancio y no haber cenado aun. No sé que momento ha sido el más feliz de mi vida (no tengo uno único) pero algunas de las cosas que he vivido hoy están entre esos momentos muy especiales, por los que merece la pena estar vivo o por los que te sientes vivo. Parecerá una ñoñería lo que estoy contando, pero es que uno está sensible ultimamente, que le vamos a hacer.
* Todo lo contado arriba es verdad. Hay personitas (mi abuelo) que me lo recuerdan cada nochebuena.
** No voy a contar detalles escabrosos de los partos

3 comentarios:

Ingrávida 18 de abril de 2007, 0:47  

Hacía días que no entraba y sólo me da tiempo a tu texto de hoy (son las 00:30!!), pero me ha tocao alguna fibra sensible y no podia callarme. El año pasado, al terminar las prácticas de patología general, subimos a pediatría (gracias a q alli trabajaba familia de mi compañera) y los pediatras nos dejaron irnos con ellos a ir viendo los bebes de menos de 24h. No soy de esas que babean solo viendo un patuco, pero ese día... Estuvimos el resto de la mañana viendo cómo exploran los reflejos de los menores de 24h y es una de las cosas más increíbles que he visto, por maravillosas. Es lo que tú dices: te sientes mucho más vivo, te invade una alegría absurda de vivir.

Y la imagen que has puesto...hay un póster idéntico en el cabecero de mi cama.

Mj 18 de abril de 2007, 9:12  

:)
Yo sólo tuve una guardia de gine y vimos sólo 2 partos( y una chica que no acababa de dilatar de 13:00 a 1:00!). Mi " primera vez" fue una niña, Abril. Las primeras palabras de la madre fueron: " Pero qué feita que es". Da la casualidad de que viven por mi barrio, así que, de vez en cuando, me la cruzo: ya tiene casi 3 años y está sana y feliz. Le encanta el color amarillo, por lo visto. Ya me has sacado la vena sensible...

W. 18 de abril de 2007, 14:20  

Que el que estaba sensible era yo, no os copieis!!! Perdón por contagiaros pero de esto no muere nadie. Abrazos you two

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