martes, 18 de mayo de 2010

...pendiente abrazo, despedida, beso, flor...

No le gustan las despedidas, las aborrece, prefiere callarse la pena todo lo dentro que se pueda y gritar cuando tenga la certeza de que no haya nadie cerca. Que alguien asesine al que inventó las despedidas, por favor. Las despedidas no existen, las despedidas no existen. Si no te despides sólo se quedan los recuerdos buenos. O los malos. Todo lo que fué. Sonríe. Sonríe mucho. El silencio da miedo. Yo me comeré todos tus miedos para que te dejen en paz, no te preocupes. Un punto final me parece demasiado radical. Los finales abiertos son finales pero abiertos, supongo que es la mejor solución porque son finales, pero abiertos y cada uno añade, quita o deshace a su antojo. Hasta aquí.

Gracias por todo.

jueves, 13 de mayo de 2010

De mayor.




Pasan los días a la velocidad de la luz y de repente, ya ha pasado un mes desde aquel día en que hice un triple salto mortal dibujando un punto de inflexion en el aire. Yo, de mayor, seré Cirujano ortopédico y traumatólogo. (Sonrisa de oreja a oreja cada vez que lo pienso). Haré que la gente vuelva a andar, que vuelvan a abrazar, que los dedos sean capaces de volver a coger un boligrafo para escribir. Creo que es la decisión más sensata conmigo mismo que he tomado nunca, la más pensada y meditada, la más sincera. Me rondaba la idea desde hace años ya y al final pudo ser. La primera vez que pisé un quirófano fue para presenciar una fractura de tibia y peroné abierta. En aquel momentó aluciné muchísimo. Luego vinieron unas prácticas geniales en quirurgica I por cirugía general y otras horribles el siguiente cuatrimestre. Ese verano me lo pasé rotando por cirugía general alegrándome siempre de que la mascarilla me tapase la cara de asombro y cotilleando de vez en cuando el quirófano de trauma. Me da muchisima pena el saber que nunca haré Whipples pero aquí como en la vida en general, hay que perder ciertas cosas en el camino para ganar otras tantas. Luego llegarían las clases de Trauma en Florencia. No me perdí ni una. Intenté ir a las prácticas pero mi médico no existia o/y nadie lo conocía en todo el hospital traumatológico, asi que nada. Pero volví y me tocó rotar en maxilofacial. Interesante pero tan monótona que me terminaba colando en el quirófano de urgencias de trauma y en el de plástica. Mucho más interesante. Aquella rodilla flotante no es algo que pueda olvidar a la primera de cambio. Aquel día llegué a mi casa a las 5 de la tarde desde las 8 que empecé las clases. No hay dolor. Sé que no he elegido una profesión cómoda pero sinceramente no me veo de "médico que espera una analítica para estudiar su siguiente maniobra", eso es para otros que me consta que se les da muy bien y son tambien necesarios en todo ésto. Mi idea de Medicina es algo más resolutivo, el aquí y ahora, el te has destrozado en un instante pero yo te voy a arreglar no te preocupes. O al menos intentarlo. Como casi todo en esta vida. Y tras estos 7 meses de encierro y un examen que no salió como debería haber salido o como me hubiese gustado que saliese, tras 4 meses de vacío y comeduras de cabeza, volveré a pisar un quirófano y es probable que ya sea para siempre.

Del día de elección, podría contar muchísimas cosas. Puedo recordar conversaciones, olores y movimientos con todo lujo de detalles de ese día. Es muy curioso. Mi número no era suficiente para irme a ciudades grandes con mar como Barcelona o Málaga pero si que daba para lo que quería. Barajé opciones, me hice un lío, tonteé con la idea de cojer una buena plaza de cirugía torácica o vascular. Y aquel día, cuando se habían llevado mis 2 plazas soñadas, aun quedaban segundas opciones en cuanto a lugar. Y tambien tonteé con la idea de irme lejos y la asesiné. Nada. Me quedo aquí al lado. En un hospital mediano de una ciudad con mar. Eso que se suele decir de que tu plaza te estará esperando en el ministerio el día que elijas es verdad. Allí estaba. Desde que entre por la puerta sabía que era para mí. Se llevaron justo delante mía una muy suculenta en otra ciudad muy grande pero sin mar. No sé si llegado el momento hubiese renunciado o me la hubiese llevado puesta. Nunca se sabrá. Como tampoco se sabrá que hubiese pasado si hubiese echado mis ideas por los aires y me hubiese quedado con la plaza de Torácica o de cirugía pediátrica en Granada. Ya está, ya pasó. Se pasa mal, se pasa muy mal, pero pasa muy rápido. Muy rápido. Te dan tu credencial que dice que tu plaza es tuya y te vas corriendo a la calle, flotando. Buscando alguna cara conocida que te dé, por favor, un abrazo. Y allí había gente para dar abrazos y regalar Principitos en portugués y chocolate. Gracias. Si alguna vez leeis ésto: gracias, de verdad.

Me tiré dos días sin ser consciente de lo que había hecho, de cómo había dado un paso de gigante al frente en un momento. Pero pasan los días y te das cuenta poco a poco de la magnitud del asunto, que estás donde habías querido estar y de que nada ni nadie te lo puede quitar. Todas las horas de estudio, las noches sin dormir, los malos ratos, ahora son un recuerdo lejano y bonito. Cuando algo pasa muy rápido dicen que es porque lo has disfrutado... No sé si volvería a hacer todo lo que he hecho si tuviese que empezar de nuevo, pero sospecho que sí.

Y tras la tempestad, la busqueda de piso. Quebraderos de cabeza varios. Cerca de la playa los pisos son viejos y caros, en el centro son muy caros sin más. Casas amuebladas con lo que sobrevivió a nuestra guerra, cuadros siniestros, baños rosas, casas pintadas de rosa. Horrible. Dos semanas después, y tras mucho pensar y buscar, lo encontré. A 10 minutos andando de la playa, a un poquito menos del puerto. Huele a sal. A un paso del centro, al lado de la estación de tren. Y me parece perfecto, con su habitación roja y su sofá, con su suelo de parquet y su mesa para 6 en el comedor. Hoy he empezado a llevar cosas. Me da una pena terrible vaciar esta habitación, pero me ilusiona sobremanera estar empezando algo. Nueva etapa, feliz como un niño con zapatos nuevos, ansioso como estaba siempre el primer día de colegio. A saber dónde me lleva todo ésto. Confiemos. Todo saldrá bien. Enésimo salto al vacío: él se fue a vivir solo.


sábado, 17 de abril de 2010

Y llegué




Esta sensación de estar flotando se pasa?

martes, 13 de abril de 2010

La larga espera


Esta tensa (y larga) espera acabará conmigo. Llevo dos días pegado al ordenador para seguir la elección de plazas. Por un lado está bien porque me obligo a tener un ritmo de persona normal levantándome a una hora de persona normal y no a las 2 de la tarde, pero por otro lado me estoy destrozando con dosis altas de angustia y desesperación. Es horrible el ritmo que lleva este año todo lo que me gusta. Así son las cosas, así es el juego, nadie dijo que fuese a ser como siempre (ni fácil).

Cada vez que alguien coje plaza de la especialidad que quiero me da un dolorcillo por dentro que quema y asusta. Da igual que la plaza sea en un pueblo de la sierra de no sé muy bien dónde, me da rabia igual. Han caido ya un par de supuestas alternativas que podríamos meter dentro de mi llamado plan b, pero aún hay esperanza. No está todo dicho ni mucho menos. En algún lugar de España habrá una plaza esperando o eso quiero pensar, porque hoy en la cena hemos hablado de mi "Verano Fatal" levantándome a estudiar mientras en esta santa casa todo el mundo dormía y no, ésto se pelea hasta el último aliento.

viernes, 9 de abril de 2010

Acuérdate de vivir.

"Dejarse llevar suena demasiado bien
Jugar al azar
Nunca saber donde puedes terminar o empezar"
Copenhague (Vetusta Morla)

Es época de reflexión y de introspección, de mirar al futuro cercano con pies de plomo y la cabeza fria. Soy incapaz. Así que llevo 3 semanas devorando series y peliculas como si se me fuera la vida en ello para asesinar el tiempo. Os recomiendo A Dos Metros Bajo Tierra por ser de lo mejor con lo que me he cruzado nunca.

Pero el tiempo pasa y va en mi contra. Nadie ha sido capaz de disparar a las manecillas del reloj, insensatos todos. Y ya está, ya llegué y se suponía que iba a saber lo que quería una vez hubiese llegado. Nada, que no. Podrían haber pasado tantas cosas y no pasaron...
Mi número, mi número. Mi número es muy bonito. Es tremendamente bonito. Pero la belleza no gana según que partidas así que lo que antes fueron miedos a estrellarme, a quedarme descolgado se han transformado en miedos a no poder controlar la ciudad en la que coger la especialidad adecuada. Cuando encontramos respuestas nos cambian las preguntas, ya sabéis...
Yo siempre había dicho que quería una ciudad con mar. Ahora no sé lo que estoy dispuesto a perder por el camino o si tal vez el hecho de no tener mar debe ser un criterio principal a la hora de descartar ciudad. Quizá todo vale llegados a este punto (que sea un hospital universitario, que tenga mar la ciudad, que tenga aeropuerto, q pase el AVE, que tenga H&M, que tenga Starbucks, etcétera).

¿Me voy lejos o me quedo aquí al lado? Si cojo otra especialidad distinta a la que lleva años rondándome la cabeza podré elegir un hospital grande y bueno en el que convertirme en un buen médico, pero no sé si ese es un buen punto de partida, si es engañarme a mí mismo o si en realidad allá donde vaya voy a ser feliz. Yo solo quería ser médico y curar gente y ahora no sé muy bien por donde tirar. Debe ser el pánico escénico... Pero debo salir al escenario y ser sincero, principalmente conmigo mismo y el dichoso futuro a corto-medio plazo. Tal vez lo que debería hacer es montar un bar con un escenario al fondo donde se haga música de vez en cuando y cocine paella para los amigos los domingos.

Así que en éstas estamos este fin de semana previo:

-Plan A: que pase algo y la plaza que quiero aguante hasta mi número (de fe, sobrados)
-Plan B: irme sea donde sea por la especialidad adecuada-soñada
-Plan C: coger una de las segundas opciones que además conllevarán un hospital más importante
-Plan D: repetir el MIR
-salida por la tangente: montar un bar


En fin, a verlas venir. A esperar varios días y confiar. Tal vez sea todo más fácil llegado el momento de entrar en esa sala donde se decide todo. Tal vez si que sea verdad que en ese momento lo tendré claro. De fe, sobrados. Todo irá bien. El corazón en la garganta, un nudo de doble lazo en la boca del estómago.

Y no, no he hecho la dichosa lista.

lunes, 29 de marzo de 2010

Non torneremo più.

Un periodo de desconexión ansiado, deseado, buscado y cumplido. Me fuí la semana despues del dichoso examen y llegué a mi casa un mes y un día después. En el camino, muchos recuerdos, 9 paises, nieve, varios mapas, muchas cervezas, gente que va y que viene, risas y buenos momentos. Malos momentos creo que también hubo, pero nada no solucionable o que dejase cicatriz. No era un viaje para conocerme a mí mismo sino para descansar de casi todo. He vuelto con muchas ganas. Quiero ser médico ya, eso es de lo poco que tengo claro en mi vida en estos momentos.


Ruta: mi casa-Granada-Madrid-Amsterdam-Copenhague-Mälmo-Berlín-Leipzig-Dresden-Praga-Viena-Budapest-Salzburgo-Hallstatt-Munich-Zurich-Lucerna-Schauffaussen-Friburgo-Estrasburgo-Paris-(huelga de controladores aéreos)-Roissy en France-Madrid-Granada-mi casa


Y ya está. De vuelta de todo. Ahora otras cosas en las que pensar, otras cosas con las que llenar la cabeza. Paso número 1 y paso número 2 hechos. A seguir.

domingo, 31 de enero de 2010

Punto y seguido.

Al final todo llega y todo pasa. Hasta lo peor. Por extraño que parezca, estuve totalmente calmado antes y durante el examen. Fue terrible, era de esperar. Ningun tema típico por alli, ni una vasculitis ni una glomerulonefritis (cuando dije q la nefro no entraba estaba de coña...pero por lo visto no), todo extrañamente extraño y 12 fotos. Qué graciosos. En fin. No sé como me salió. No mal, no bien. Ya conozco casos de gente que le ha ido extremadamente bien y otros que todo lo contrario. Yo no lo tengo claro, pero espero no estrellarme contra el suelo. De fe ibamos sobrados, no? A ver donde me lleva todo ésto.
Y tras una semana de estar dormitando, como si me hubiesen pegado una paliza, con mi acúfeno perenne, me voy. Sí. Un mes fuera de casa, recorriendo las blancas ciudades de este continente nuestro. Un mes de estar conmigo mismo y pasarlo bien, sin pensar mucho. Me vendrá bien andar ahora que se confirma que el MIR me ha regalado unos cuantos de kilos a parte de un cansancio mental bastante curioso. A recuperar mi vida se ha dicho. Mañana rumbo a Granada y de ahi a Madrid. De madrugada vuelo a Amsterdam. Comencemos, no? Pues eso.


PD. Intentaré dar señales de vida. Cuidense mucho.

viernes, 22 de enero de 2010

Día 217: Fin (de la segunda parte)



Parece mentira pero sí, ya he llegado. Más tranquilo de lo esperado. Sabiendo más de lo que imagino y menos de lo que debería. Da igual. De perdidos al río. A saber cómo termina todo ésto. Pero ya está he llegado. Conservo la cordura y el norte. El acúfeno hace el examen conmigo, eso sí. Fui al otorrino pero dice que estoy perfectamente, que debe ser algo vascular. Así que nada, confiemos en mi teoría de que mañana a las 9 de la noche desaparecerá.

La sensación es muy extraña. Suena el despertador y por primera vez en siete meses me pongo a estudiar cinco minutos antes de las 9. Llego tarde al primer descanso, me falta tiempo para el último. Da igual. Cierro el libro de estadística y respiro profundamente. Miro alrededor. Hay un fonendo azul delante mía, lleva ahi 7 meses. Sonrío. Se ven unos cuantos girasoles al fondo. Sonrío. Mañana a darlo todo.

Y ahora tengo unas ganas increibles de que pase ya. Para bien o para mal, pero que pase. Los cambio de última hora a parte de parecerme una canallada y ratificarme que este examen es una cutrez me han dejado en estado de anergia. Es curioso cuanto menos. Creo firmemente que los cambios no van a ser discriminativos, pero bueno, puestos a dar la alarma y que cunda el pánico...Pero vamos que ya está. Todo de mi parte. El sentido común a expuertas, las ganas puestas. El miedo amordazado, la sonrisa permanente. De fe ibamos sobrados, no?


Y para poner el punto y final a este día tan arrebatadoramente feliz, mi cumpleaños. Decidme que no es bonito el 22 de enero para nacer (a las 18,45 y con vistas al mar). El movil que no deja de sonar, las redes sociales que no dan tregua, las promesas hechas, los deseos ajenos, los propios. Ylas tartas de profiteroles están tan buenas y el numero 25 me parece tan redondo que me parece todo perfecto. Todo. Así que con esta idea me quedo. Me voy a ir un rato a ver el mar, porque sí. Mañana será otra historia. Mañana mañana.

Todo saldrá bien.

domingo, 17 de enero de 2010

Día 212: lo de antes, lo de siempre, lo de ahora, todo junto, me hace delirar




Supongo que nos tiramos media vida dibujando en una servilleta la vida que queremos, donde pretendemos llegar, a qué edad nos casaremos, los hijos que tendremos y el perro que traerá el palo que le lanzaremos en el hermoso jardín de una casa a las afueras de esa bonita ciudad, pero al final, uno que es torpe por naturaleza, vuelca el vaso y lo emborrona todo. No hay más, no tengo remedio. Así que aquí estoy entretejiendo mis deseos y remendando más de un sentimiento roto. Creo que no he perdido la cordura pero estoy más cansado de lo que imaginaba que iba a estar a estas alturas del partido. Supongo que solo me queda mantener la calma y respirar hondo confiando que todo vaya bien. Aunque ahora digan que pondrán imagenes en el examen o no sé que historia para no dormir. Que pase ya, por favor.

Ayer fue mi último simulacro. Espero, confio, tengo fe, en que sea el ultimo simulacro. No más torturas de 5 horas comparandote con gente de España de la que desconoces su existencia pero que está en la misma situación que yo (pero con mejor puntuacion el resto, claro, eso siempre). A mi lo de los simulacros me hacía gracia, pero ultimamente ya es en plan tortura china en un bucle de sufrimiento sin fin del que no hay escapatoria. El hecho de no tener el domingo de descanso condiciona bastante. Confiemos en que este sea mi ultimo domingo estudiando. Estudiando Hemato para más inri. Todo pérdidas. Que pase ya, por favor.

Yo soy de los que se pone nostálgico cuando cae en la cuenta de que está haciendo cosas por última vez pero esta vez estoy deseando que termine todo. Debo haber madurado o algo... Así que aquí estoy, dándome ánimos a jornada completa luchando contra un acúfeno (ruido en el oido) que se me ha generado esta semana y que pretende hacer el examen conmigo por lo visto. Lo sé, pero en qué momento voy al otorrino? Me va a parecer mentira cuando el sabado a las 21.00 recupere mi vida. Cuando todo esto se recuerde con una sonrisa en la cara, cuando los malos ratos se cuenten como quien comenta su primer beso o aquella batallita en aquel país extraño. Que pase ya, por favor.

Así que aquí estoy, un domingo cualquiera más o menos, tirado encima de la cama con la habitación toda revuelta, intentando concienciarme de que el sábado hay que salir a pelear, aunque las bancas de ese aula hagan el ruido de los muelles de una cama en cualquier momento de pasión a contraluz y aunque el acúfeno no me abandone. Porque que yo haya hecho un desastre en este ultimo simulacro no significa nada y es en el de la semana que viene cuando hay que poner las cartas sobre la mesa porque las fichas ya no son de mentirijilla. Todo irá bien. Pero que pase ya, por favor.

martes, 5 de enero de 2010

Día 200: Pura vida


Ya no tengo días de descanso. Ésto es un "sálvese quien pueda" o "tonto el último". No es muy gracioso, la verdad, pero no he perdido el norte (aún) o eso creo.

Ahora los simulacros son cada semana con lo cual me paso los ratos libres intentando corregirlos enteros porque ya que se fallan las preguntas, por lo menos que valga para algo. Sí, confiemos en que valgan para algo distinto a hundirte en la miseria cuando caes en picado de percentiles pese a subir en el número de netas porque yo me levanto y ando tras los golpes pero, joder, que uno ya no sabe si lo está haciendo bien o no tengo remedio y mi destino es totalmente distinto y, joder, yo no creo en el destino.

Dos asignaturas al día, miles de millones de datos que te das cuenta que se te han olvidado, otros tantos que eres consciente de que no los vas a recordar nunca jamás. Podría haber estudiado más, podría haber estudiado menos. Da igual, he llegado hasta aqui. Al menos sé con certeza que no estoy igual que aquel primer día de todos que me pasé en un autobus en vez de estudiar Gine. Esta tercera vuelta he empezado con Gine, por aquello de respetar el planning personalizado que nos hacen en CTO al menos el primer día. Tengamos fe, que de eso ibamos sobrados, no? Pues eso.

Y de verdad que no pretendía hablar solo del MIR, pero nada, esto es una anulación como persona. Así que de esta forma tan poco elegante os deseo un muy feliz Año Nuevo, un año de 10 en todos los sentidos, y que esta noche los Reyes Magos os traigan muchas cosas (si habeis sido buenos, claro, y si no, me mandais el carbon a mí que ahora que soy bulímico no le digo que no a un dulce...)

Besos, abrazos.


Vitote...podemos!

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Día 187: but the very next time...


Otra vez Navidad.
Sonrisa de oreja a oreja, aunque esta vez me parezca mentira que haya vida inteligente detrás de esta ventana que veo ahora, aunque mis girasoles estén agachados porque ya faltan dedos entre las dos manos para contar los días seguidos sin sol. Otro año más me pilla a contrapié y resfriado. Yo soy muy de Navidad, recordemos, por algún motivo que desconozco. Es así y punto. Es probable que sea por una resistencia intrínseca de mi persona a crecer, quizá sea porque por unos días se puede juguetear con la idea de que otro mundo es posible. Quizá, quizá. No pienso justificarme.
En casa los regalos de Navidad van proliferando debajo del arbol hasta el dia 25 que los abrimos. Mis padres nos acostumbraron a no esperar a Reyes para poder aprovechar los juguetes todas las vacaciones, a mi siempre me cayó bien Baltasar, pero me trae los regalos el gordo de rojo. El problema de este año es que los regalos han proliferado pero sin que yo hubiese escrito carta. Este es el año en que ya todo cambia y nunca más volverás a sentirte como un niño?? Estos días me siento en el sofá y lo pienso. No me hago a la idea. Quién sabe donde estaré el año que viene por estas fechas. Puede que esté cerca o lejos, trabajando o estudiando, de guardia o durmiendo la mona. Me da igual, yo este año he escrito mi carta. Si nos quitan la ilusión, ¿qué nos queda?



He pedido pocas cosas y como por todos es bien sabido, si pides pocas cosas te las tienen que traer todas. Además desde el lunes en esta casa mía tenemos chimenea y aparte de que ahora la casa huela a mi hogar de la infancia todo el día, ya no hay excusa para que no puedan colarse a dejarme los regalos. Tengamos fe (de eso ibamos sobrados, no?)

¡¡Feliz Navidad a todos!!

domingo, 20 de diciembre de 2009

Día 184: Se me ha roto algo aquí dentro


Hay semanas que esperas con ganas que lleguen y cuando llegan, pasan y se van tan rápido que te da hasta pena. Ya podrían quedarse a vivir, esconderse en algun rincón y que en el momento más insospechado me diesen un abrazo al pasar por el pasillo. Nada nada. Se aproximan semanas extrañas y duras. Son malos tiempos para casi todo. Por poner un ejemplo, en teoría debo hacer un simulacro en algun momento entre el día 24 y el 25 porque el 25 es mi día de descanso (ya no serán los domingos, por lo visto) y el domingo empiezo con digestivo y claro, digestivo es lo que se dice bastante importante cara al MIR. Un desastre. Dan ganas de echarlo todo por los aires y dedicarse a otra cosa, no sé a qué, pero otra cosa al fin y al cabo. La clave ahora está en aguantar y confiar en que el viento sople a mi favor, no? No estaría mal. Últimamente solo me consuelo buscando información de mi viaje de 4ª vuelta. Sé que ha nevado en Hallstaat, lo sé. Tambien ha nevado aquí y en Florencia. Debe ser un complot.

Ayer nevó, sí. Me nevó. Iba yo con el coche tranquilamente a las 8 de la mañana camino de Granada para mis clases del sabado y la lluvia empezó a ser extraña, el limpiaparabrisas dejó de hacer efecto. Nieve. Todo blanco, allí hasta donde se perdía la vista. Yo solo. Bendita sea la hora en que me voy a perder la clase de Trauma, ya podía haber sido la semana pasada con Gine. La maquina quitanieves me adelanta, abre camino. Las veredas que conducen a donde quieras ir se despejan. Todo blanco, allí hasta donde se perdía la vista. Sonrisa de oreja a oreja. Yo solo tenía ganas de coger alguna carretera secundaria y tomarme un cafe caliente mirando por la ventana de alguna cafeteria. Pero nada, prosigo. Luego vinieron combinaciones varias: nieve y niebla, niebla y lluvia, niebla sola, lluvia sola, lluvia fuerte. Pero llegué a clase. Y ahora no tengo las ideas claras sino miedo. Pero en realidad yo solo tengo miedo a sentirme el corazón por las noches, con lo cual acabo de mentir. Es todo excesivamente caótico. Da igual. No me entiendo ni yo.


Asignatura/s estudiada/s: Traumatología e Infecciosas

Intentos de suicidio: solo uno, el viernes por la tarde

Capitulo de serie al día: Scrubs a diario (quinta temporada terminada) y capitulo de Como conocí a vuestra madre el martes (qué bonita la canción del final de este capítulo).

Película a la semana: Gordos. Llevaba mucho tiempo detrás de verla. Me ha encantado. No es una historia tan emocionable como la de Azuloscurocasinegro, pero es muy buena. Sinceramente creo que ésta es más cómica pero a la misma vez tiene puntos mucho más dramáticos que la anterior. A destacar el papel de Verónica Sánchez, en serio, sin palabras, me quito el sombrero.



Libro cada 15 dias: el de Auster sigue en el mismo punto

Deporte a diario: ...

Cocinar los domingos: tiramisú

Practicar algo de italiano y de inglés: ...

Actualizacion por semana en el blog: sí

Escribir algo al margen de esto: sí

Propuestas para la 5a vuelta: Interrail, celebración de mi cumpleaños en Berlín, vivir en Nueva York, ir al FIB (o/y al Contempopránea), imprimir este blog, ser feliz.

Ver el mar los domingos: domingo de manta y casa, soy un fraude, lo sé.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Día 177: Autolisis


Sensaciones encontradas. Ahora estoy bien, ahora me quiero morir. Ahora me quiero morir y ahora me quiero morir de forma muy dolorosa. Un desplome monumental en mi último simulacro. La recta de pendiente creciente ahora tiene una muesca. Una terrible muesca que duele mucho, escuece y perturba. El fallo es mío?,es de todos? Fallaré el día que no hay que fallar? Me morderé los puños? Irá bien? Las incertidumbres me matan. Las paginas en blanco sí que me gustan, pero ahora mismo, esta tarde gris de domingo no le veo la gracia. Siento que este blog se haya transformado en algo monotemático, pero es que no hay ahora mismo nada más. Un bloquéo. Hasta en sueños. Suerte que mañana empiezo con Trauma, lo cual, ánima. Y confiemos en que esta semana con Infecciosas colabore a subir en esta asignatura, porque vaya tela.

Comentaré un poco mi movido día de ayer para no aburrir al personal con mis ideas cortavenas.
Clase de Gine. El profesor un muchacho canario R3. Horrible la forma de dar clase. Deja lo importante para el final mientras pierde el tiempo con chistes machistas. Aquello parecía una reunión de viejas glorias en la taberna del pueblo con el cigarro y el vaso de vino. Así que la clase duró una hora y media más de lo debido y yo me quedo igual que al principio. Igual que al principio pero perdiendo además la única tarde que tenía para comprar todos mis regalos de Navidad. Las manos vacías. Pasaremos al plan C. Luego cena de Navidad con mis compañeros de facultad. Hacia muchos meses que no veía a la mayoría. Los mismos miedos, las mismas incertidumbres. Y de repente parece que no estamos con el MIR, todo es como siempre, sonrisas y ganas de arreglar el mundo. Incluso el frio era menos frio al esperar al taxi a las 5 de la mañana. Despedidas hasta el 23E... Y hoy, tras sortear el horrible tráfico que Granada tiene y dos horas más tarde, llego a casa, tras pasarme a ver el mar, esta vez sí. Ha cambiado de tono de azul, pero sigue en el mismo sitio. Y entro en casa, como algo rápido y meto la plantilla del simulacro. Me tiemblan las manos. Sé que no fué fácil. Menudo montón de mierda...
Ahora el mundo es un lugar un poco más gris, pero prometo remontar. No me queda otra. ¿No me queda otra, no? Pues no.




Asignatura/s estudiada/s: 1/2 Hematología y Ginecología

Intentos de suicidio: múltiples intentos

Capitulo de serie al día: Scrubs a diario, la quinta temporada está al caer.

Película a la semana: Vacanze di Ferragosto. Película italiana, con todo muy italiano. Muy bonita y original excepto el final, que no, así no. Echo mucho de menos Italia...

Libro cada 15 dias: el de Auster va por la mitad...

Deporte a diario: ...

Cocinar los domingos: ...

Practicar algo de italiano y de inglés: ...

Actualizacion por semana en el blog: sí

Escribir algo al margen de esto: sí

Propuestas para la 5a vuelta: Interrail, celebración de mi cumpleaños en Berlín, vivir en Nueva York, ir al FIB (o/y al Contempopránea), imprimir este blog, ser feliz.

Ver el mar los domingos:esta semana sí

lunes, 7 de diciembre de 2009

Día 171: quiero porque tu boca es sangre y tienes frio


Dicen que hasta lo peor no fué tan terrible cuando pasó.

Yo matizo esa idea añadiendo que tenemos una gran obra de ingeniería en nuestro cuerpo que es el cerebro el cual se encarga de esconder determinados recuerdos y así evitar que nos fustiguemos con según que terribles cosas permitiendonos, al menos, sobrevivir. Un mecanismo de defensa llamado Negación.

He sobrevivido a la que creo, pienso y confirmo como mi peor semana desde que empecé a prepararme el MIR. Las asignaturas más odiadas por mí, las pocas ganas de todo, las horas muertas pensando en nada, mi infección de garganta, mis ataques de hipocondría y los ruidos del vecino. Hasta tuve un momento de reflexión seriamente conmigo cuando empecé a "automedicarme" con antibióticos y me dije a mi mismo que no estaba automedicandome ya que si soy médico como poco estoy recetándome algo, que no estoy colegiado pero en esta comunidad autónoma se puede ejercer sin colegiarse, qué cosas, ¿verdad? Pese a todo, chicos, automedicarse está muy mal. Lo mio era pura supervivencia...

Una semana horrible que terminó con un madrugón de campeonato porque tenía clases muy temprano el sábado. Lo bueno: ver amanecer en la carretera, que haya nieve a ambos lados de la calzada, la niebla, el frio esquimal. Lo malo: 11 horas de clases divididas entre Nefro y Hemato. Una fiesta. Cabe decir que el profesor de Nefro es un crack y que ahora la especialidad me da un poco menos de repelús. Cabe decir del profesor de Hemato que es un crack, pero que podía sonreir de vez en cuando y que la especialidad me sigue dando repelús. Para gustos, colores. Y mi color favorito es el negro. Así que sali de clase y me fui corriendo al Hipercor antes de que cerrasen, directo a la sección de librería. Allí estaba. Invisible de Auster. Para casa. Era necesario animarme de alguna forma...

Poco más. Que a mi casa ya ha llegado la Navidad y Lúa en menos de 24 horas ya se ha cargado el bastón que tenía san José en el portal de Belén... y que yo sigo a lo mío ahora que la clave está en aguantar y llegar al dia M lo más cuerdo posible. Que en el MIR, como en casi todo en esta vida, lo mejor es el sentido común (y Nefro en realidad este año no entra...). Un abrazo.









Lo que la semana dió de si (juro que pongo todo mi empeño en cumplir todos los objetivos...):


Asignatura/s estudiada/s: Nefrología y 1/2 Hematología

Intentos de suicidio: múltiples intentos, sí.

Capitulo de serie al día: Scrubs a diario

Película a la semana: Celda 211. Cine español, cine bueno hecho en España. Increible Luis Tosar, de Goya lo menos. Un cambio de registro brutal. Destacar al para mí desconocido Alberto Amman que dan ganas de atravesar la pantalla y darle un abrazo al pobre. Y Marta Etura...ais...si yo quisiera y ella me dejara... Pues eso, muy recomendable. Trata un tema que a mi al menos me toca mucho las narices. Por un lado el trato a los presos, por otro el favoritismo de determinados presos "porque los de arriba así lo ordenan". Conflictos de ésta España nuestra... Lo dicho, es imposible que os deje indiferente.

Libro cada 15 dias: sigo con el mismo en la mesita de noche pero he empezado a leerme el último de Auster...

Deporte a diario: ...

Cocinar los domingos: ...

Practicar algo de italiano y de inglés: ...

Actualizacion por semana en el blog: sí

Escribir algo al margen de esto: sí

Propuestas para la 5a vuelta: Interrail, celebración de mi cumpleaños en Berlín, vivir en Nueva York, ir al FIB (o/y al Contempopránea), imprimir este blog, ser feliz.

Ver el mar los domingos: sigo en estado convaleciente pero no fui a ver el mar porque mi hermana me dejó sin medio de locomoción, básicamente...

martes, 1 de diciembre de 2009

Día 165: jugaré en las venas del viento


El vértigo, el vértigo, el miedo a caer, el miedo a no ser capaz de saltar.
Nadie dijo que ésto fuera fácil. Tampoco difícil. El concepto de difícil esta un poco sobrevalorado. El caso es que yo sigo en un estado montaña rusa que me lleva a pasar del más absoluto optimismo al más terrible pesimismo en cuestión de segundos. Supongo que es normal...puestos a suponer. Esta semana tuve un día de descanso terrible, metido en la cama, queriendo amputarme la garganta y maldiciendo a todos los dioses por hacer que todo el frio del mundo llegase en un día sin avisar. Y comencé la peor semana desde que empecé con esto del MIR, mis dos asignaturas más odiadas: Nefro y Hemato. Lo siento, no puedo. Son la muerte a pellizcos. Así que aquí estoy, autodescartandome enfermedades graves e intentando estudiar algo en los ratos libres que me dejan mis pensamientos suicidas, que son pocos. Supongo que es una semana de catarsis, que pasará, y ya está. Porque todo pasa. Todo todo. Y tengamos fe en que esta historia tenga un final todo lo feliz que se pueda. Porque ésto iba de ser feliz, no? Pues eso, cuando las bacterias de mi garganta me devuelvan la dignidad como persona y el ibuprofeno haga efecto sonreiré, que ahora no me sale una sonrisa medianamente digna.


Resumen de la semana:


Asignatura/s estudiada/s: Oftalmología y Psiquiatria

Intentos de suicidio: ninguno

Capitulo de serie al día: Scrubs a diario excepto el martes que fue el de Cómo conocí a vuestra madre (y ésta semana ya lo adelanto que no ha habido...)

Película a la semana: -

Libro cada 15 dias: sigo con el mismo en la mesita de noche

Deporte a diario: ...

Cocinar los domingos: ...

Practicar algo de italiano y de inglés: ...

Actualizacion por semana en el blog: no

Escribir algo al margen de esto: sí

Propuestas para la 5a vuelta: Interrail, celebración de mi cumpleaños en Berlín, vivir en Nueva York, ir al FIB (o/y al Contempopránea), imprimir este blog.

Ver el mar los domingos: no

PD. La semana pasada no fue mala, solo el domingo, que parece que fue terrible y no. Ojos no es para mi, Psiquiatria por el contrario " está en la baraja".

domingo, 22 de noviembre de 2009

Día 158: Los cantos internos y externos de mis ojos



Semanas que no parecen tan tan tan terribles y noches de querer morirte debajo del edredón.

Hay días que parece que te vas a comer el mundo, pero otros desearías estar haciendo cualquier otra cosa que no implique sentarte durante horas y horas delante de unos libros llenos de palabras y más palabras que llegan, pasan por la cabeza y después se van. Adioooos, información que ha pasado por mi cabeza, sé feliz y abrigate que hace frio!
Y sí, se confirma, tengo los bolsillos cargados de abismos y unas ganas tremendas de que pase todo. Para bien o para mal, pero que pase. Dos meses, sólo dos meses. La de Medicina que tengo que aprender en dos meses... La de información que pienso olvidar dentro de dos meses y un día...
Ahora a seguir. No me queda otra. A ver donde me lleva todo ésto.



Resumen de la semana:


Asignatura/s estudiada/s: Dermatología y Reumatología

Intentos de suicidio: ninguno

Capitulo de serie al día: Scrubs a diario (4ª temporadas finiquitada) excepto los martes que cae el de Cómo conocí a vuestra madre

Película a la semana: Paranormal Activity. No me creo que le diese miedo a Spielberg, tampoco entiendo por qué obligó al director a cambiar el final cuando el final original es una genialidad. Todo sea para hacer secuelas y mas secuelas. La película bien. Ni a oscuras a las 12 de la noche solo en casa da miedo, pero es curiosa. Te plantéa la situación de ver que pasa mientras duermes. Yo sé que me muevo mucho, así de normal, y que si estoy preocupado por algo tengo pesadillas...

Libro cada 15 dias: sigo con el mismo en la mesita de noche

Deporte a diario: ...

Cocinar los domingos: llevo dos noches seguidas haciendo la cena (ensalada basicamente, pero algo es algo)

Practicar algo de italiano y de inglés: ...

Actualizacion por semana en el blog: no

Escribir algo al margen de esto: sí

Propuestas para la 5a vuelta: Interrail, celebración de mi cumpleaños en Berlín, vivir en Nueva York, ir al FIB (o/y al Contempopránea), imprimir este blog.

Ver el mar los domingos:



martes, 17 de noviembre de 2009

Día 151: y creo que todavía se puede cambiar


Es curioso pero cada vez pierdo más el tiempo y sin embargo no tengo tiempo para nada. Antes me levantaba corriendo para estar a las 9 estudiando, ahora ningún día estoy a las 9 sentado delante de un libro sino que estoy aun desayunando. Debe ser el frio. O la falta de lluvia. Debe ser el pánico escénico o el cansancio acumulado. No lo tengo claro. Algo que sí sé es que necesitaba un fin de semana como éste, con cena con mis amigos y otro día de concierto y estar por ahi hasta que amanezca. Echo de menos Granada, me di cuenta este fin de semana que he pasado allí. En realidad echo de menos tener una vida "normal" sin tener que plantearme qué es o no rentable estudiarme en función de lo preguntado por los señores de arriba según el tiempo que tenga para estudiarme 3 asignaturas en una semana. A ver si llegamos a buen puerto. Al menos en este último simulacro, he subido unas cuantas de netas del tirón. Alegría alegría, que vendrán tiempos peores. Y mejores. En estas dos semanas ya puedo confirmar que tengo dos vuelos comprados. Uno de ida desde una ciudad de Europa en la que ya he estado, otro de vuelta desde otra ciudad de Europa donde también he estado. Cada uno se monta está última vuelta como puede y la mía va a ser, cuanto menos, muy bonita. Todo sea por animarme. Es Noviembre. Noviembre siempre fué un buen mes.




Resumen de mis 2 semana pasada:

Asignatura/s estudiada/s: Otorrino, Pediatría, Inmunología, Genética y Endocrino
Intentos de suicidio: uno

Capitulo de serie al día: Scrubs a diario excepto los martes que cae el de Como conocí a vuestra madre

Película a la semana: dos semanas de vacío

Libro cada 15 dias: sigo con el mismo en la mesita de noche

Deporte a diario: ...

Cocinar los domingos: Lentejas a la Aragonesa (con sus setas y todo)

Practicar algo de italiano y de inglés: ...

Actualizacion por semana en el blog: no

Escribir algo al margen de esto: sí

Propuestas para la 5a vuelta: Interrail, celebración de mi cumpleaños en Berlín, vivir en Nueva York, ir al FIB (o/y al Contempopránea), imprimir este blog.

Ver el mar los domingos:

domingo, 1 de noviembre de 2009

Día 135: Stop 4 a minute




Ahora que los días parecen horas y las horas, segundos no encuentro el momento de sentarme aquí y vaciarme un rato. Todo sea por llegar cuerdo al día M. Ya no tengo claro si voy hacia delante o retrocedo más y más. Pero bueno, al menos, voy, que a estas alturas del partido parece que ya es bastante. Estoy subiendo en los simulacros a paso de hormiga (porque no se me ocurre ningun bicho más pequeño) pero al menos no he bajado desde aquel día. Algo es algo, podría ser peor. Siempre podría ser peor. Eso sí, estos días tengo una banda sonora de lujo saltando de Carlos Siles a Quique González y de ahí a David Fonseca para volver a empezar. Hay cosas que nunca cambian. Hay otras que por el contrario van a peor y para muestra el periódico de hoy. La vida, la vida...





Resumen de mi semana pasada:


Asignatura/s estudiada/s: Neurología

Intentos de suicidio: uno

Capitulo de serie al día: Scrubs a diario

Película a la semana: El mismo amor, la misma lluvia. En realidad empecé a ver Rec 2 pero el ordenador me hizo un extraño y tuve que tirar de la lista de peliculas por ver. Así que una de cine argentino, cálido y entrañable. Resumiendo, la pelicula en sí es un círculo y el problema de los círculos ya se sabe, que antes o despues terminas volviendo al mismo punto. Ese tipo de cosas.

Libro cada 15 dias: estoy embarcado en uno, confio en terminarlo en esta semana

Deporte a diario: lo prometo, lo prometo

Cocinar los domingos: pasta con espinacas, jamón y nueces

Practicar algo de italiano y de inglés: de capa caida, pero he aprendido la expresion Bear in mind ...

Actualizacion por semana en el blog: no

Escribir algo al margen de esto: sí

Propuestas para la 5a vuelta: Interrail, celebración de mi cumpleaños en Berlín, vivir en Nueva York, ir al FIB (o/y al Contempopránea), imprimir este blog.

Ver el mar los domingos:

martes, 27 de octubre de 2009

Día 128: cuando todo se acabe y nadie nos recuerde


Malos tiempos, malos tiempos para casi todo.
Ausencias injustificadas, caidas en picado. Supongo que empezar esta segunda vuelta con Cardio y lleno de ganas me ha destrozado. También contribuyó mi fin de semana llegando el sábado a casa a gatas a las 7 y media de la mañana... Ahora estoy en lo alto de la montaña rusa, dentro de un rato caeré a la velocidad de la luz. Debe ser que así funcionan estas cosas, aunque yo la verdad es que no lo tengo nada claro.
Esta semana me peleé con Neumología y con Urología. La segunda muy bien, la primera para habernos matao. Claro que llegar al lunes y encontrarte con esa asignatura que te gusta tanto pero que odias profundamente (Neuro) no mejora la situación. Debería hacerme mirar mi bipolaridad para estas cosas (para estas y para las demás).
El caso es que no tengo tiempo de nada y lo poco que tengo lo pierdo mirando al techo o viendo los milimetros que han crecido los girasoles que he plantado. Todo pérdidas. Para colmo golean al Almería. Suerte que después de este fin de semana que terminó comiendo en una terraza al sol con Sierra Nevada al fondo, tengo una gran huida preparada. Un recorrido en tren por media Europa. Tengo la ruta puesta en el escritorio, junto con el bisturí y mi fonendo azul oscuro, para motivarme. Todo lo que sea con tal de llegar a buen puerto.
En estas dos semanas lo único que he mantenido de mi lista de propositos ha sido ver un capitulo al día, leerme un libro (El frio modifica la trayectoria de los peces) y ver una película (Paris). Confio en que a partir de esta semana retome la normalidad, me centre y ese tipo de cosas. Por mi bien. Que nadie se preocupe. No hay catarsis que cien años dure, no?

http://www.youtube.com/watch?v=wmiUdfSHBtQ

domingo, 11 de octubre de 2009

Día 112: sobre apretar los dientes fuerte

Tantas cosas que contar.
Terminó una semana demoledora que parecía que no iba a acabar nunca pero lo hizo y ese mismo domingo me metí en un avión rumbo a Italia. Me volvió a pasar y me confundieron con Italiano en el avión y en el aeropuerto y así sucesivamente. No lo logro comprender...debe ser la nariz. De nuevo me monté en trenes y llegué a Florencia, la cual, como era de esperar, me recibió con lluvia. Claro que al día siguiente salió el sol y ya nunca más volvió a llover. Allí todo sigue igual que lo dejé, bueno, más o menos. Algunos andamios han cambiado levemente de lugar y en la estación de tren los rótulos de los andenes ahora son negros, pero poco más. La ventana de aquella plaza sigue abierta, la Sabina sigue intentando huir de los malos, el Ponte Vecchio se sigue reflejando en el agua. El mismo rumor de la gente, el mismo olor, siguen conduciendo igual de mal, la comida italiana sigue siendo tan increiblemente buena y el café, más. De nuevo paseos en bici, de nuevo colarme en el bus y de nuevo entrar al Giardino di Boboli a mirar la vida pasar sentado en una enorme piedra blanca. Yo iba con la ilusion de volver y cumplir antiguas autopromesas, pero a la vez tenía miedo de que algún recuerdo me atrapase en alguna esquina y ya no pudiese andar o respirar. Gilipolleces mías. Sobre echar de menos creo que podría escribir un tratado entero, pero ponerme triste no sino todo lo contrario. Y volveré, porque sí y porque aun queda gente allí que sabe que existo lo cual implica que oficialmente para la ciudad no he desaparecido del mapa.

Luego intenté volver y todo empezó a ir mal. Casi pierdo el tren de vuelta (menos mal que iba con retraso de 5 minutos) y el avión llegó con 3 cuartos de hora de retraso. Me recogían en Alicante en coche, eso si. Y cené de lujo, eso tambien, en el único sitio que quedaba abierto. Y a la mañana siguiente me escapé a ver el mar y a visitar el Museo Arqueológico que tenía como exposición itinerante nada más y nada menos que al Discobolo de Mirón. Y luego todo empezó a ir mal. Podía haberme vuelto en coche al día siguiente con un amigo, pero decidí tirar de tren. Y luego no coincidian los horarios asi que decidí terminar el camino en autobus. Error. 3 horas encerrado en una estación de autobus sin batería en el movil ni dinero en el bolsillo. Ese tipo de cosas que me pasan. Suerte que tenía un libro que no me estaba gustando pero que era bastante grueso. A mi lado desfilaron prostitutas que hablaban de lo mal que estaba el negocio con la crisis y los seguratas vinieron a vigilar de vez en cuando aquel crisol cultural que se formaba. Tres horas dan para mucho. Qué cosas. Pero llegué a casa, tarde pero llegué.


Y al día siguiente a ver el mar con los pocos amigos que quedan por aqui. Benditos días al Sol.
Pero de repente ya era hoy y se terminan mis vacaciones. Ya está, concluimos primera vuelta y comienza la importante, la refinitiva, en la que hay que darlo todo. Así que aqui estoy, automotivandome, para que cuando suene el despertador no me den ganas de asesinarme. Es por una buena causa.

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